La Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) entregaron este martes dos obras de drenaje sanitario y pluvial en la colonia Olimpia, con una inversión superior a los 26 millones de pesos, para resolver un problema de inundaciones de aguas negras que habitantes de este sector de la ciudad enfrentaron durante más de 40 años.
Los trabajos consistieron en la reposición del colector Apolo y la construcción de una obra pluvial integrada por bóvedas y dos pozos de filtración de 15 metros de profundidad, informó el titular de la JMAS, Alberto Paredes Arroyo.
De acuerdo con el funcionario, las obras benefician a cerca de tres mil familias distribuidas en alrededor de 18 colonias ubicadas principalmente en el sector comprendido entre las avenidas Simona Barba y De la Raza.
La presentación se realizó en un parque ubicado en las calles Lago Superior y Lago Toronto, con la participación de Mario Mata Carrasco, director ejecutivo de la JCAS; Alberto Paredes, director ejecutivo de la JMAS, y Rogelio Ramos, presidente del Consejo de Administración de la descentralizada.
La presencia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván estaba programada en la inauguración del evento, pero no asistió de última hora.
Paredes señaló que los habitantes del sector habían enfrentado durante cuatro décadas problemas derivados de las fallas del drenaje, principalmente durante las lluvias intensas.
“Llegaban lluvias intensas, el drenaje se colapsaba y entraba a sus casas. Y no se iba, se quedaba ahí tres semanas, más tiempo, y la gente no podía ni ir a trabajar”, señaló.
Explicó que el proyecto fue desarrollado como un sistema integral debido a que las inundaciones estaban relacionadas tanto con las condiciones del colector sanitario como con la falta de infraestructura para captar el agua de lluvia.
El primer paso, indicó, fue la reposición del colector Apolo, que descarga hacia otro colector ubicado sobre la avenida Simona Barba.
La infraestructura tenía décadas en funcionamiento y presentaba problemas de azolve, acumulación de basura y obstrucciones que habían reducido su capacidad.
“Ya tenía décadas, estaba colapsado; en algunas partes inclusive ya estaba totalmente tapado por azolve y basura”, explicó.
A este problema se sumaba que durante las precipitaciones el agua de lluvia ingresaba al sistema sanitario, pese a que éste no fue diseñado para funcionar como drenaje pluvial.
La combinación provocaba que el sistema se saturara y el agua residual terminara saliendo hacia las calles y propiedades del sector.
“No solamente era la inundación, sino una inundación de aguas negras”, explicó.
Por ello, además de sustituir el colector, se construyó la obra para captar los escurrimientos pluviales mediante bóvedas y dos pozos que permiten la filtración del agua a una profundidad de 15 metros.
El director de la JMAS sostuvo que el sistema ya fue puesto a prueba con las precipitaciones registradas recientemente en la ciudad y, hasta el momento, no se han presentado nuevamente las inundaciones que afectaban al sector.
“En los últimos días ha llovido, en los últimos dos meses ha estado lloviendo; la obra ha funcionado, ya no hemos tenido inundaciones y mucho menos de aguas negras”, afirmó.
Señaló que, además de evitar daños en las propiedades, la intervención atiende un problema de salud pública debido al contacto que anteriormente tenían los habitantes con aguas residuales durante los desbordamientos. [#content_wordai] La Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) entregaron este martes dos obras de drenaje sanitario y pluvial en la colonia Olimpia, con una inversión superior a los 26 millones de pesos, para resolver un problema de inundaciones de aguas negras que habitantes de este sector de la ciudad enfrentaron durante más de 40 años.
Los trabajos consistieron en la reposición del colector Apolo y la construcción de una obra pluvial integrada por bóvedas y dos pozos de filtración de 15 metros de profundidad, informó el titular de la JMAS, Alberto Paredes Arroyo.
De acuerdo con el funcionario, las obras benefician a cerca de tres mil familias distribuidas en alrededor de 18 colonias ubicadas principalmente en el sector comprendido entre las avenidas Simona Barba y De la Raza.
La presentación se realizó en un parque ubicado en las calles Lago Superior y Lago Toronto, con la participación de Mario Mata Carrasco, director ejecutivo de la JCAS; Alberto Paredes, director ejecutivo de la JMAS, y Rogelio Ramos, presidente del Consejo de Administración de la descentralizada.
La presencia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván estaba programada en la inauguración del evento, pero no asistió de última hora.
Paredes señaló que los habitantes del sector habían enfrentado durante cuatro décadas problemas derivados de las fallas del drenaje, principalmente durante las lluvias intensas.
“Llegaban lluvias intensas, el drenaje se colapsaba y entraba a sus casas. Y no se iba, se quedaba ahí tres semanas, más tiempo, y la gente no podía ni ir a trabajar”, señaló.
Explicó que el proyecto fue desarrollado como un sistema integral debido a que las inundaciones estaban relacionadas tanto con las condiciones del colector sanitario como con la falta de infraestructura para captar el agua de lluvia.
El primer paso, indicó, fue la reposición del colector Apolo, que descarga hacia otro colector ubicado sobre la avenida Simona Barba.
La infraestructura tenía décadas en funcionamiento y presentaba problemas de azolve, acumulación de basura y obstrucciones que habían reducido su capacidad.
“Ya tenía décadas, estaba colapsado; en algunas partes inclusive ya estaba totalmente tapado por azolve y basura”, explicó.
A este problema se sumaba que durante las precipitaciones el agua de lluvia ingresaba al sistema sanitario, pese a que éste no fue diseñado para funcionar como drenaje pluvial.
La combinación provocaba que el sistema se saturara y el agua residual terminara saliendo hacia las calles y propiedades del sector.
“No solamente era la inundación, sino una inundación de aguas negras”, explicó.
Por ello, además de sustituir el colector, se construyó la obra para captar los escurrimientos pluviales mediante bóvedas y dos pozos que permiten la filtración del agua a una profundidad de 15 metros.
El director de la JMAS sostuvo que el sistema ya fue puesto a prueba con las precipitaciones registradas recientemente en la ciudad y, hasta el momento, no se han presentado nuevamente las inundaciones que afectaban al sector.
“En los últimos días ha llovido, en los últimos dos meses ha estado lloviendo; la obra ha funcionado, ya no hemos tenido inundaciones y mucho menos de aguas negras”, afirmó.
Señaló que, además de evitar daños en las propiedades, la intervención atiende un problema de salud pública debido al contacto que anteriormente tenían los habitantes con aguas residuales durante los desbordamientos. Diario MX
