Con mucho corazón, México conquistó el bicampeonato Sub 20 de la Concacaf al derrotar 2-0 a Estados Unidos con un doblete del central Cristóbal Alfaro.
El idilio entre la afición y el Tricolor se acrecienta, así se trate de una Sub 20. Hace cinco semanas era la Mayor la que emocionaba a los fans y ahora son los jóvenes quienes gozan de esa gran herencia, de ese impulso para la gloria.
Ya con el boleto al Mundial Sub 20 y a los Juegos Olímpicos en la mano, el juego de hoy en el Coloso de Santa Úrsula era más por el orgullo y el equipo respondió en un par de tiros libres, en los que el zaguero Alfaro tuvo más convicción que sus marcadores.
Un gol del central al 27′ encaminó a México al triunfo. Una expulsión al capitán estadounidense Chris Applewhite lo reforzó en ese sendero. El tanto al 68′ simplemente afianzó la victoria.
La administración del Coloso de Santa Úrsula tuvo que habilitar la zona 500, la penúltima más alta, debido a la gran entrada.
Y al ritmo de «Seven Nation Army» estalló la euforia, porque la gente celebró todo, desde una barrida del defensa Edwin Soto hasta un drible de Luis Gamboa e incluso Juan Sigala los hizo estallar en ovaciones cuando salió de cambio y los alentó a aplaudir al equipo.
Había sido un partido equilibrado antes de la expulsión, pero la altitud y el dinamismo de los mexicanos pesaron mucho a los estadounidenses, cuyo portero fue destinatario en al menos siete ocasiones del grito homofóbico.
Cómo se parecía, por momentos, el partido a los vividos hace unas semanas, cuando «La Chona», el «México-México», la «Ola» y un apoyo sin igual hicieron que millones de mexicanos vibraran, que se emocionaran al grito de «Camberos, Camberos», en alusión Hugo, uno de los consentidos por su explosividad y quien provocó la expulsión del capitán Chris Applewhite al 45′.
La Selección Mexicana Sub 20, dirigida por Alex Diego, fue brutal en este torneo, con seis victorias, 17 goles a favor y apenas uno en contra.
La gente sigue encontrando motivos para celebrar. Por ahora, el amor no cesa. Se vive un idilio.
LOS GOLES
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Con mucho corazón, México conquistó el bicampeonato Sub 20 de la Concacaf al derrotar 2-0 a Estados Unidos con un doblete del central Cristóbal Alfaro.
El idilio entre la afición y el Tricolor se acrecienta, así se trate de una Sub 20. Hace cinco semanas era la Mayor la que emocionaba a los fans y ahora son los jóvenes quienes gozan de esa gran herencia, de ese impulso para la gloria.
Ya con el boleto al Mundial Sub 20 y a los Juegos Olímpicos en la mano, el juego de hoy en el Coloso de Santa Úrsula era más por el orgullo y el equipo respondió en un par de tiros libres, en los que el zaguero Alfaro tuvo más convicción que sus marcadores.
Un gol del central al 27′ encaminó a México al triunfo. Una expulsión al capitán estadounidense Chris Applewhite lo reforzó en ese sendero. El tanto al 68′ simplemente afianzó la victoria.
La administración del Coloso de Santa Úrsula tuvo que habilitar la zona 500, la penúltima más alta, debido a la gran entrada.
Y al ritmo de «Seven Nation Army» estalló la euforia, porque la gente celebró todo, desde una barrida del defensa Edwin Soto hasta un drible de Luis Gamboa e incluso Juan Sigala los hizo estallar en ovaciones cuando salió de cambio y los alentó a aplaudir al equipo.
Había sido un partido equilibrado antes de la expulsión, pero la altitud y el dinamismo de los mexicanos pesaron mucho a los estadounidenses, cuyo portero fue destinatario en al menos siete ocasiones del grito homofóbico.
Cómo se parecía, por momentos, el partido a los vividos hace unas semanas, cuando «La Chona», el «México-México», la «Ola» y un apoyo sin igual hicieron que millones de mexicanos vibraran, que se emocionaran al grito de «Camberos, Camberos», en alusión Hugo, uno de los consentidos por su explosividad y quien provocó la expulsión del capitán Chris Applewhite al 45′.
La Selección Mexicana Sub 20, dirigida por Alex Diego, fue brutal en este torneo, con seis victorias, 17 goles a favor y apenas uno en contra.
La gente sigue encontrando motivos para celebrar. Por ahora, el amor no cesa. Se vive un idilio.
LOS GOLES
Diario MX
