La escritora británica Anna Kavan (1901-1968) lanzó en 1967 su última novela, titulada Ice (Hielo, publicada en español por la editorial Trotalibros en 2021). El planeta es un mundo gélido donde la protagonista cree que “pronto solo habrá hielo, nieve, quietud, muerte; no más violencia, ni guerra ni víctimas; nada más que silencio helado, ausencia de vida”. El libro avanza a la deriva al igual que un iceberg y nada tiene que ver con la aridez extrema de Mad Max. Cada vez más las editoriales independientes —es una tendencia que ha llegado a The Washington Post— están recibiendo nuevas obras que no se centran tanto en cómo sobrevivir al apocalipsis, sino en cómo convivir con la naturaleza. Este género se llama solarpunk e intenta reimaginar de forma radical el futuro mediante soluciones tecnológicas a los problemas medioambientales. Ciudades verdes, aviones solares, artistas que trabajan con materiales reciclados o moda biodegradable.
EL PAÍS
La escritora británica Anna Kavan (1901-1968) lanzó en 1967 su última novela, titulada Ice (Hielo, publicada en español por la editorial Trotalibros en 2021). El planeta es un mundo gélido donde la protagonista cree que “pronto solo habrá hielo, nieve, quietud, muerte; no más violencia, ni guerra ni víctimas; nada más que silencio helado, ausencia de vida”. El libro avanza a la deriva al igual que un iceberg y nada tiene que ver con la aridez extrema de Mad Max. Cada vez más las editoriales independientes —es una tendencia que ha llegado a The Washington Post— están recibiendo nuevas obras que no se centran tanto en cómo sobrevivir al apocalipsis, sino en cómo convivir con la naturaleza. Este género se llama solarpunk e intenta reimaginar de forma radical el futuro mediante soluciones tecnológicas a los problemas medioambientales. Ciudades verdes, aviones solares, artistas que trabajan con materiales reciclados o moda biodegradable.
La escritora británica Anna Kavan (1901-1968) lanzó en 1967 su última novela, titulada Ice (Hielo, publicada en español por la editorial Trotalibros en 2021). El planeta es un mundo gélido donde la protagonista cree que “pronto solo habrá hielo, nieve, quietud, muerte; no más violencia, ni guerra ni víctimas; nada más que silencio helado, ausencia de vida”. El libro avanza a la deriva al igual que un iceberg y nada tiene que ver con la aridez extrema de Mad Max. Cada vez más las editoriales independientes —es una tendencia que ha llegado a The Washington Post— están recibiendo nuevas obras que no se centran tanto en cómo sobrevivir al apocalipsis, sino en cómo convivir con la naturaleza. Este género se llama solarpunk e intenta reimaginar de forma radical el futuro mediante soluciones tecnológicas a los problemas medioambientales. Ciudades verdes, aviones solares, artistas que trabajan con materiales reciclados o moda biodegradable. Seguir leyendo
