Dos años después de la fecha prometida, un tiempo en el que fue calificado por su antiguo director como un «carísimo elefante blanco», fue inaugurado el nuevo edificio del Archivo General Agrario (AGA), en Avenida Juárez, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con un costo no revelado aunque la última cifra anunciada el año pasado superaba en más de mil 500 millones de pesos el cálculo inicial.
«En Homenaje a las luchas del pueblo de México por el reconocimiento colectivo de la tierra. Felicidades a todas y a todos los que resguardan la memoria histórica», apuntó la Presidenta Claudia Sheinbaum en el libro de visitas, tras inaugurar sin discursos el nuevo edificio.
Este consta de tres sótanos y siete niveles sobre la tierra, donde además del AGA se encuentran las oficinas del Registro Agrario Nacional (RAN) y la Procuraduría Agraria, en un complejo llamado Centro Nacional de Atención Agraria.
Sheinbaum sigue tocada, medio afónica, por el cuadro de gripa que inició ayer, por lo que solo cortó el listo y develó la placa; fue la Secretaria de Desarrollo Territorial, Edna Vega, y quien tomó la palabra.
«Estamos en un día muy simbólico para el sector agrario, en general, de nuestro País», dijo sobre los más de 45 mil metros lineales de archivo, o unas 80 mil cajas y más de 320 mil planos, a partir de 1917, que antes estaban repartidos en tres sedes de las colonias Sastrería, Clavijero y Chabacano.
Vega recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador emprendió el rescate del archivo, el segundo acervo histórico más importante de México después del Archivo General de la Nación.
«Imagínense lo que es el archivo agrario de México, es el segundo archivo más importante de nuestro país y posiblemente de los mejores archivos de América Latina, porque es toda la historia de la propiedad en México, de la propiedad social, sobre todo, desde la época de la Colonia», dijo el expresidente al anunciar el proyecto el 17 de agosto de 2023 con la promesa de abrirlo en agosto de 2024 y con una inversión de mil millones de pesos.
El 23 de septiembre de 2024, siete días antes de que dejara el cargo de director del AGA, el historiador Pedro Salmerón, aseguró que el nuevo edificio estaba concluido.
«El nuevo edificio, la nueva sede del Archivo General Agrario, es una promesa cumplida, señor Presidente. El nuevo edificio está a punto de entregarse y la mudanza está en curso», dijo, en la conferencia de López Obrador.
La obra continuaba, sin embargo, sin fecha para ser concluida y en noviembre de 2025, Salmerón acusó al ex titular de la Sedatu, Román Meyer Falcón, de corrupción y de ser responsable del retraso y sobrecosto del nuevo edificio.
«El Archivo General Agrario tiene dos años cerrado, el edificio no se termina y se inunda, pero don Meyer Falcón, el responsable de la obra y sus múltiples sobrecargos, no sólo tiene cargo nuevo sino que ahora será estrella en Once Noticias. Ya me cansé de callar», publicó en sus redes sociales.
«Me parece que si se iba a inaugurar en 2024 y que sea público que no se ha inaugurado, así como el hecho de que el costo publicado se haya duplicado, hablan por sí mismos», dijo.
Éste sábado, la directora general AGA, Adriana Jiménez Mora, dijo desconocer el costo total.
Explicó nada más que alberga expedientes y resoluciones presidenciales firmadas que documentan el reparto de la tierra y ejidos desde 1917. Que sus mayores reliquias se encuentran testimonios del periodo virreinal y «títulos primordiales» utilizados por comunidades indígenas para acreditar sus territorios. además de un códice tipo techalóyate en náhuatl y una colección de más de 100 mil planos históricos (de 1917 a 1992) declarados Memoria del Mundo por la UNESCO.
A pesar de la inauguraron, debido a que el acervo documental se ubica en el sótano del edificio el control de la humedad y la temperatura es uno de las principales ocupaciones. Jiménez Mora indicó que se realizan mediciones constantes para poder establecer políticas definitivas de conservación adecuadas a las condiciones específicas de este nuevo edificio.
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Dos años después de la fecha prometida, un tiempo en el que fue calificado por su antiguo director como un «carísimo elefante blanco», fue inaugurado el nuevo edificio del Archivo General Agrario (AGA), en Avenida Juárez, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con un costo no revelado aunque la última cifra anunciada el año pasado superaba en más de mil 500 millones de pesos el cálculo inicial.
«En Homenaje a las luchas del pueblo de México por el reconocimiento colectivo de la tierra. Felicidades a todas y a todos los que resguardan la memoria histórica», apuntó la Presidenta Claudia Sheinbaum en el libro de visitas, tras inaugurar sin discursos el nuevo edificio.
Este consta de tres sótanos y siete niveles sobre la tierra, donde además del AGA se encuentran las oficinas del Registro Agrario Nacional (RAN) y la Procuraduría Agraria, en un complejo llamado Centro Nacional de Atención Agraria.
Sheinbaum sigue tocada, medio afónica, por el cuadro de gripa que inició ayer, por lo que solo cortó el listo y develó la placa; fue la Secretaria de Desarrollo Territorial, Edna Vega, y quien tomó la palabra.
«Estamos en un día muy simbólico para el sector agrario, en general, de nuestro País», dijo sobre los más de 45 mil metros lineales de archivo, o unas 80 mil cajas y más de 320 mil planos, a partir de 1917, que antes estaban repartidos en tres sedes de las colonias Sastrería, Clavijero y Chabacano.
Vega recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador emprendió el rescate del archivo, el segundo acervo histórico más importante de México después del Archivo General de la Nación.
«Imagínense lo que es el archivo agrario de México, es el segundo archivo más importante de nuestro país y posiblemente de los mejores archivos de América Latina, porque es toda la historia de la propiedad en México, de la propiedad social, sobre todo, desde la época de la Colonia», dijo el expresidente al anunciar el proyecto el 17 de agosto de 2023 con la promesa de abrirlo en agosto de 2024 y con una inversión de mil millones de pesos.
El 23 de septiembre de 2024, siete días antes de que dejara el cargo de director del AGA, el historiador Pedro Salmerón, aseguró que el nuevo edificio estaba concluido.
«El nuevo edificio, la nueva sede del Archivo General Agrario, es una promesa cumplida, señor Presidente. El nuevo edificio está a punto de entregarse y la mudanza está en curso», dijo, en la conferencia de López Obrador.
La obra continuaba, sin embargo, sin fecha para ser concluida y en noviembre de 2025, Salmerón acusó al ex titular de la Sedatu, Román Meyer Falcón, de corrupción y de ser responsable del retraso y sobrecosto del nuevo edificio.
«El Archivo General Agrario tiene dos años cerrado, el edificio no se termina y se inunda, pero don Meyer Falcón, el responsable de la obra y sus múltiples sobrecargos, no sólo tiene cargo nuevo sino que ahora será estrella en Once Noticias. Ya me cansé de callar», publicó en sus redes sociales.
«Me parece que si se iba a inaugurar en 2024 y que sea público que no se ha inaugurado, así como el hecho de que el costo publicado se haya duplicado, hablan por sí mismos», dijo.
Éste sábado, la directora general AGA, Adriana Jiménez Mora, dijo desconocer el costo total.
Explicó nada más que alberga expedientes y resoluciones presidenciales firmadas que documentan el reparto de la tierra y ejidos desde 1917. Que sus mayores reliquias se encuentran testimonios del periodo virreinal y «títulos primordiales» utilizados por comunidades indígenas para acreditar sus territorios. además de un códice tipo techalóyate en náhuatl y una colección de más de 100 mil planos históricos (de 1917 a 1992) declarados Memoria del Mundo por la UNESCO.
A pesar de la inauguraron, debido a que el acervo documental se ubica en el sótano del edificio el control de la humedad y la temperatura es uno de las principales ocupaciones. Jiménez Mora indicó que se realizan mediciones constantes para poder establecer políticas definitivas de conservación adecuadas a las condiciones específicas de este nuevo edificio.
Diario MX
