De la urgencia ambiental al consumismo, de la precariedad a las distintas formas de violencia y la sobreestimulación empujada por las nuevas tecnologías, las obras emanadas del 46 Encuentro Nacional de Arte Joven revelan preocupaciones, pero también evocan la memoria y la preservación de saberes.
En su regreso al Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), espacio que albergó durante casi una década las muestras del certamen entre 1989 y 1998, la edición de este año recibió mil 78 obras de 696 creadoras y creadores de diversas disciplinas, provenientes de 19 entidades de la República.
Las 39 piezas seleccionadas trazan un panorama de prácticas desarrolladas desde distintos contextos y geografías mediante arte objeto, dibujo, fotoescultura, fotografía, instalación, pintura, video y videoperformance, y permiten acercarse a las inquietudes, lenguajes y formas de producción artística de una nueva generación.
La historia del Encuentro se remonta a 1966, recuerda la Secretaría de Cultura en un comunicado, con el Concurso Nacional para Estudiantes de Artes Plásticas, vinculado a la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes; en 1981 adoptó su nombre actual y estableció un límite de edad para participar.
«El Encuentro permite mantener una relación cercana con la producción artística emergente y preguntarse ‘¿qué está pasando en nuestro País, qué les interesa, qué les preocupa y qué tienen que decir las nuevas generaciones?», destacó Ricardo Vega, coordinador de Museos y Galerías del Instituto Cultural de Aguascalientes.
La muestra en el Carrillo Gil agrupa las obras en cuatro procesos que permiten un acercamiento a las preocupaciones del presente: suspensión, especulación, desgaste y acumulación.
«Las piezas abordan la aceleración y la productividad, la incertidumbre y las crisis ecológicas, la precariedad y distintas formas de violencia, así como el consumo, las tecnologías digitales, la desinformación y la sobreestimulación, desde perspectivas que también recuperan el cuidado, la memoria y la preservación de saberes», refiere el comunicado.
Valeria Macías, directora del MACG, destacó la importancia del Encuentro para catapultar en sus inicios la carrera de artistas ahora consolidados.
«Volver al Carrillo Gil después de 28 años es significativo porque reafirma la vocación de este espacio como un lugar de formación y visibilización del arte joven de las nuevas generaciones», apuntó.
«La exposición ofrece un mapa abierto de prácticas diversas y multidisciplinarias que permite aproximarse a las inquietudes y formas actuales de producción del arte contemporáneo», agregó Macías.
La muestra se complementa con un núcleo documental de la historia del certamen, integrado por convocatorias, fotografías, catálogos, actas del jurado, planos, hemerografía y otros registros que narran el devenir del Encuentro, su itinerancia, los procesos de selección de obra y la conformación, a través de su sistema de premiación, de una colección pública de arte contemporáneo.
En la 46 edición, los premios de adquisición de obra correspondieron a Patricia Fuentes Martínez y César Eduardo Pedroza Morales, del Estado de México; Leticia Vázquez González, de Tabasco y María Fernanda Enríquez Martínez, de Morelos.
«Durante más de seis décadas este Encuentro se ha consolidado como una plataforma para poder encontrarnos, descubrir, dialogar, mirar desde una perspectiva crítica lo que está sucediendo en el panorama del arte joven, del arte emergente de nuestro País», dijo al inaugurar la exposición este jueves, Alejandra de la Paz, directora del INBAL.
La muestra del Encuentro Nacional de Arte Joven contempla un programa de formación, intercambio y mentorías para fortalecer las trayectorias de artistas emergentes, con un seminario, jornadas de intercambio y redes de colaboración, permanecerá en exhibición hasta el 10 de enero de 2027 en el recinto ubicado en Av. Revolución 1608, San Ángel.
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De la urgencia ambiental al consumismo, de la precariedad a las distintas formas de violencia y la sobreestimulación empujada por las nuevas tecnologías, las obras emanadas del 46 Encuentro Nacional de Arte Joven revelan preocupaciones, pero también evocan la memoria y la preservación de saberes.
En su regreso al Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), espacio que albergó durante casi una década las muestras del certamen entre 1989 y 1998, la edición de este año recibió mil 78 obras de 696 creadoras y creadores de diversas disciplinas, provenientes de 19 entidades de la República.
Las 39 piezas seleccionadas trazan un panorama de prácticas desarrolladas desde distintos contextos y geografías mediante arte objeto, dibujo, fotoescultura, fotografía, instalación, pintura, video y videoperformance, y permiten acercarse a las inquietudes, lenguajes y formas de producción artística de una nueva generación.
La historia del Encuentro se remonta a 1966, recuerda la Secretaría de Cultura en un comunicado, con el Concurso Nacional para Estudiantes de Artes Plásticas, vinculado a la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes; en 1981 adoptó su nombre actual y estableció un límite de edad para participar.
«El Encuentro permite mantener una relación cercana con la producción artística emergente y preguntarse ‘¿qué está pasando en nuestro País, qué les interesa, qué les preocupa y qué tienen que decir las nuevas generaciones?», destacó Ricardo Vega, coordinador de Museos y Galerías del Instituto Cultural de Aguascalientes.
La muestra en el Carrillo Gil agrupa las obras en cuatro procesos que permiten un acercamiento a las preocupaciones del presente: suspensión, especulación, desgaste y acumulación.
«Las piezas abordan la aceleración y la productividad, la incertidumbre y las crisis ecológicas, la precariedad y distintas formas de violencia, así como el consumo, las tecnologías digitales, la desinformación y la sobreestimulación, desde perspectivas que también recuperan el cuidado, la memoria y la preservación de saberes», refiere el comunicado.
Valeria Macías, directora del MACG, destacó la importancia del Encuentro para catapultar en sus inicios la carrera de artistas ahora consolidados.
«Volver al Carrillo Gil después de 28 años es significativo porque reafirma la vocación de este espacio como un lugar de formación y visibilización del arte joven de las nuevas generaciones», apuntó.
«La exposición ofrece un mapa abierto de prácticas diversas y multidisciplinarias que permite aproximarse a las inquietudes y formas actuales de producción del arte contemporáneo», agregó Macías.
La muestra se complementa con un núcleo documental de la historia del certamen, integrado por convocatorias, fotografías, catálogos, actas del jurado, planos, hemerografía y otros registros que narran el devenir del Encuentro, su itinerancia, los procesos de selección de obra y la conformación, a través de su sistema de premiación, de una colección pública de arte contemporáneo.
En la 46 edición, los premios de adquisición de obra correspondieron a Patricia Fuentes Martínez y César Eduardo Pedroza Morales, del Estado de México; Leticia Vázquez González, de Tabasco y María Fernanda Enríquez Martínez, de Morelos.
«Durante más de seis décadas este Encuentro se ha consolidado como una plataforma para poder encontrarnos, descubrir, dialogar, mirar desde una perspectiva crítica lo que está sucediendo en el panorama del arte joven, del arte emergente de nuestro País», dijo al inaugurar la exposición este jueves, Alejandra de la Paz, directora del INBAL.
La muestra del Encuentro Nacional de Arte Joven contempla un programa de formación, intercambio y mentorías para fortalecer las trayectorias de artistas emergentes, con un seminario, jornadas de intercambio y redes de colaboración, permanecerá en exhibición hasta el 10 de enero de 2027 en el recinto ubicado en Av. Revolución 1608, San Ángel.
Diario MX
