Ciudad Juárez.- Juárez tiene pocas áreas verdes y también escasos espacios naturales. Ahora, la Sierra de Juárez comienza a convertirse, como otras zonas de la ciudad, en un basurero clandestino. El colectivo Sierra de Juárez ha localizado 116 tiraderos en sus alrededores, una cifra que obliga a preguntarnos qué estamos haciendo con uno de los paisajes naturales más importantes de la frontera.
¿Por qué alguien conduce hasta la sierra para abandonar escombro, muebles, llantas o desperdicios? ¿Es demasiado costoso contratar un servicio especializado? ¿Faltan sitios accesibles para depositarlos o estamos frente a un problema de cultura urbana donde resulta más sencillo arrojar aquello que estorba y marcharse?
La sierra forma parte del paisaje y de la identidad juarense. También constituye un ecosistema cuya contaminación implica deterioro del suelo, posibles afectaciones a zonas de recarga, riesgo de incendios y proliferación de fauna nociva.
Limpiar los 116 puntos resolvería solamente una parte. Si permanecen las mismas prácticas, aparecerán nuevamente. Por eso hacen falta vigilancia, sanciones, alternativas para residuos voluminosos y escombro, seguimiento de denuncias y educación ambiental.
También corresponde una responsabilidad ciudadana. Resulta contradictorio exigir una ciudad limpia mientras algunos habitantes convierten terrenos, arroyos y montañas en depósitos particulares. La Sierra de Juárez no puede ser el patio trasero donde terminemos escondiendo la basura que producimos.
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Ciudad Juárez.- Juárez tiene pocas áreas verdes y también escasos espacios naturales. Ahora, la Sierra de Juárez comienza a convertirse, como otras zonas de la ciudad, en un basurero clandestino. El colectivo Sierra de Juárez ha localizado 116 tiraderos en sus alrededores, una cifra que obliga a preguntarnos qué estamos haciendo con uno de los paisajes naturales más importantes de la frontera.
¿Por qué alguien conduce hasta la sierra para abandonar escombro, muebles, llantas o desperdicios? ¿Es demasiado costoso contratar un servicio especializado? ¿Faltan sitios accesibles para depositarlos o estamos frente a un problema de cultura urbana donde resulta más sencillo arrojar aquello que estorba y marcharse?
La sierra forma parte del paisaje y de la identidad juarense. También constituye un ecosistema cuya contaminación implica deterioro del suelo, posibles afectaciones a zonas de recarga, riesgo de incendios y proliferación de fauna nociva.
Limpiar los 116 puntos resolvería solamente una parte. Si permanecen las mismas prácticas, aparecerán nuevamente. Por eso hacen falta vigilancia, sanciones, alternativas para residuos voluminosos y escombro, seguimiento de denuncias y educación ambiental.
También corresponde una responsabilidad ciudadana. Resulta contradictorio exigir una ciudad limpia mientras algunos habitantes convierten terrenos, arroyos y montañas en depósitos particulares. La Sierra de Juárez no puede ser el patio trasero donde terminemos escondiendo la basura que producimos.
Diario MX
