Ante la caída de los ingresos fiscales por exploración y producción de petróleo y gas natural, diputados de Oposición demandaron al Gobierno una política energética basada en criterios técnicos y no ideológicos, y condicionar cualquier apoyo presupuestario para Pemex a un plan de negocios con indicadores claros y evaluación semestral.
La secretaria de la Comisión de Energía, la emecista Patricia Flores Elizondo, advirtió que el problema no es Pemex, sino la manera en que el Gobierno ha decidido administrarlo.
«Estamos preocupados por lo que ya ha sido una constante: los ingresos petroleros para el Estado desplomándose y el dinero público destinado a rescatar a Pemex va en aumento. Es decir, las y los mexicanos aportan más recursos, pero reciben menos resultados», dijo.
Lamentó que a pesar de que los ingresos por exploración y producción de petróleo y gas descendieron de 13.1 a 4.1 por ciento en la última década, la apuesta del Gobierno haya sido construir la refinería de Dos Bocas y reducir las exportaciones de petróleo con el argumento de alcanzar la autosuficiencia energética.
Al mismo tiempo, señaló, el Gobierno ha destinado más de 3 billones de pesos en apoyos fiscales y financieros a Pemex, lo que significa que, mientras la empresa aporta menos dinero a las finanzas públicas, recibe más recursos de los contribuyentes.
«Lo más preocupante es que el dinero destinado a rescatar a Pemex tiene un enorme costo de oportunidad. Son recursos que podrían haberse invertido en infraestructura hídrica, hospitales, escuelas, seguridad pública, investigación científica y energías limpias», indicó.
GRUPO REFORMA publicó este lunes que de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) los ingresos fiscales por exploración y producción de petróleo y gas natural para las finanzas públicas de México ha caído de manera relevante durante la última década, de 13.1 por ciento en 2015 a sólo 4.1 por ciento en 2025.
Flores Elizondo demandó una política energética moderna basada en cinco principios: el fortalecimiento de Pemex mediante criterios técnicos y no ideológicos, la concentración de las inversiones en las áreas más rentables de la empresa, el impulso de las energías limpias, abrir espacios a la inversión privada bajo reglas claras y transparentes y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El vicecoordinador económico del PAN, Héctor Saúl Téllez, demandó que cualquier apoyo presupuestario para Pemex aprobado en el presupuesto de 2027, esté condicionado a un plan de negocios con indicadores claros y evaluación semestral.
Dijo que si bien su partido no se opone a que Pemex fortalezca, esto no puede seguir siendo a costa del debilitamiento de las finanzas públicas, sin rendición de cuentas y sin resultados.
El legislador recordó que como resultado de la reducción del Derecho de Utilidad Compartida (DUC), éste pasó de 65 por ciento en 2019 al 30 por ciento en 2024, lo que le permitió a Pemex dejar de enterar al fisco alrededor de 724 mil millones de pesos entre 2020 y 2024, según datos del IMCO, cifra a la que se sumaron estímulos y diferimientos.
Téllez cuestionó dónde quedaron esos recursos, porque aunque la empresa se quedó con entre 68 y 79 por ciento de la renta petrolera, al mismo tiempo la producción de crudo no se recuperó, porque de un máximo de 3.4 millones de barriles diarios en 2004, hoy se opera en el rango de 1.5 a 1.6 millones.
Además, dijo, los campos maduros siguen en declive, la inversión en exploración tanto pública como privada fue insuficiente y la suspensión de rondas y la preferencia absoluta por Pemex como operador agravaron el problema.
«La pregunta que no puede eludirse. Si Pemex dejó de pagar cientos de miles de millones y recibió transferencias patrimoniales superiores al billón de pesos, ¿dónde están esos recursos? Su deuda financiera sigue en torno a los 99, 100 mil millones de dólares. Los adeudos con proveedores se mantienen elevados y los pagos continúan retrasados.
«La empresa sigue reportando pérdidas pese al mayor alivio fiscal de su historia reciente. Los recursos que salieron del erario no se tradujeron en más producción, menos deuda ni cumplimiento con la cadena de suministro», indicó.
El panista demando al Legislativo actuar con claridad a través de reformas a la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos para condicionar cualquier reducción de derechos a metas verificables de producción, exploración y reducción de deuda y la entrega de informes trimestrales detallados sobre el destino de los recursos liberados por el menor pago de derechos.
Propuso también solicitar una auditoría especial sobre los apoyos fiscales y patrimoniales otorgados entre 2019-2025, con énfasis en exploración, proveedores y resultados reales y condicionar cualquier nuevo apoyo presupuestario para 2027 a un plan de negocio con indicadores claros y evaluación semestral.
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Ante la caída de los ingresos fiscales por exploración y producción de petróleo y gas natural, diputados de Oposición demandaron al Gobierno una política energética basada en criterios técnicos y no ideológicos, y condicionar cualquier apoyo presupuestario para Pemex a un plan de negocios con indicadores claros y evaluación semestral.
La secretaria de la Comisión de Energía, la emecista Patricia Flores Elizondo, advirtió que el problema no es Pemex, sino la manera en que el Gobierno ha decidido administrarlo.
«Estamos preocupados por lo que ya ha sido una constante: los ingresos petroleros para el Estado desplomándose y el dinero público destinado a rescatar a Pemex va en aumento. Es decir, las y los mexicanos aportan más recursos, pero reciben menos resultados», dijo.
Lamentó que a pesar de que los ingresos por exploración y producción de petróleo y gas descendieron de 13.1 a 4.1 por ciento en la última década, la apuesta del Gobierno haya sido construir la refinería de Dos Bocas y reducir las exportaciones de petróleo con el argumento de alcanzar la autosuficiencia energética.
Al mismo tiempo, señaló, el Gobierno ha destinado más de 3 billones de pesos en apoyos fiscales y financieros a Pemex, lo que significa que, mientras la empresa aporta menos dinero a las finanzas públicas, recibe más recursos de los contribuyentes.
«Lo más preocupante es que el dinero destinado a rescatar a Pemex tiene un enorme costo de oportunidad. Son recursos que podrían haberse invertido en infraestructura hídrica, hospitales, escuelas, seguridad pública, investigación científica y energías limpias», indicó.
GRUPO REFORMA publicó este lunes que de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) los ingresos fiscales por exploración y producción de petróleo y gas natural para las finanzas públicas de México ha caído de manera relevante durante la última década, de 13.1 por ciento en 2015 a sólo 4.1 por ciento en 2025.
Flores Elizondo demandó una política energética moderna basada en cinco principios: el fortalecimiento de Pemex mediante criterios técnicos y no ideológicos, la concentración de las inversiones en las áreas más rentables de la empresa, el impulso de las energías limpias, abrir espacios a la inversión privada bajo reglas claras y transparentes y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El vicecoordinador económico del PAN, Héctor Saúl Téllez, demandó que cualquier apoyo presupuestario para Pemex aprobado en el presupuesto de 2027, esté condicionado a un plan de negocios con indicadores claros y evaluación semestral.
Dijo que si bien su partido no se opone a que Pemex fortalezca, esto no puede seguir siendo a costa del debilitamiento de las finanzas públicas, sin rendición de cuentas y sin resultados.
El legislador recordó que como resultado de la reducción del Derecho de Utilidad Compartida (DUC), éste pasó de 65 por ciento en 2019 al 30 por ciento en 2024, lo que le permitió a Pemex dejar de enterar al fisco alrededor de 724 mil millones de pesos entre 2020 y 2024, según datos del IMCO, cifra a la que se sumaron estímulos y diferimientos.
Téllez cuestionó dónde quedaron esos recursos, porque aunque la empresa se quedó con entre 68 y 79 por ciento de la renta petrolera, al mismo tiempo la producción de crudo no se recuperó, porque de un máximo de 3.4 millones de barriles diarios en 2004, hoy se opera en el rango de 1.5 a 1.6 millones.
Además, dijo, los campos maduros siguen en declive, la inversión en exploración tanto pública como privada fue insuficiente y la suspensión de rondas y la preferencia absoluta por Pemex como operador agravaron el problema.
«La pregunta que no puede eludirse. Si Pemex dejó de pagar cientos de miles de millones y recibió transferencias patrimoniales superiores al billón de pesos, ¿dónde están esos recursos? Su deuda financiera sigue en torno a los 99, 100 mil millones de dólares. Los adeudos con proveedores se mantienen elevados y los pagos continúan retrasados.
«La empresa sigue reportando pérdidas pese al mayor alivio fiscal de su historia reciente. Los recursos que salieron del erario no se tradujeron en más producción, menos deuda ni cumplimiento con la cadena de suministro», indicó.
El panista demando al Legislativo actuar con claridad a través de reformas a la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos para condicionar cualquier reducción de derechos a metas verificables de producción, exploración y reducción de deuda y la entrega de informes trimestrales detallados sobre el destino de los recursos liberados por el menor pago de derechos.
Propuso también solicitar una auditoría especial sobre los apoyos fiscales y patrimoniales otorgados entre 2019-2025, con énfasis en exploración, proveedores y resultados reales y condicionar cualquier nuevo apoyo presupuestario para 2027 a un plan de negocio con indicadores claros y evaluación semestral.
Diario MX
