ChatGPT no es alguien, es algo experto en comportarse como alguien, como alguien, digamos, polimorfo, ya que puede adoptar, a gusto del consumidor, el comportamiento de un ingeniero nuclear o de un repartidor de pizzas; de una filóloga sueca o de un psicoanalista argentino; de un cura católico o de un vendedor de urnas funerarias. Se comporta, en fin, igual que una prótesis mental capaz de pensar como nos plazca. Y todo ello a la hora que le apetezca a usted, usuario, usuaria (puto genérico incapaz), durante los 365 días del año y en el idioma que se le solicite. Responde de madrugada con la misma corrección que a las nueve de la mañana, disponibilidad que, unida a lo dicho, y hablando con sinceridad, nos parece algo obscena. Le preguntaremos luego si, en lo profundo, no es más que un artefacto pornográfico.
EL PAÍS
ChatGPT no es alguien, es algo experto en comportarse como alguien, como alguien, digamos, polimorfo, ya que puede adoptar, a gusto del consumidor, el comportamiento de un ingeniero nuclear o de un repartidor de pizzas; de una filóloga sueca o de un psicoanalista argentino; de un cura católico o de un vendedor de urnas funerarias. Se comporta, en fin, igual que una prótesis mental capaz de pensar como nos plazca. Y todo ello a la hora que le apetezca a usted, usuario, usuaria (puto genérico incapaz), durante los 365 días del año y en el idioma que se le solicite. Responde de madrugada con la misma corrección que a las nueve de la mañana, disponibilidad que, unida a lo dicho, y hablando con sinceridad, nos parece algo obscena. Le preguntaremos luego si, en lo profundo, no es más que un artefacto pornográfico.
ChatGPT no es alguien, es algo experto en comportarse como alguien, como alguien, digamos, polimorfo, ya que puede adoptar, a gusto del consumidor, el comportamiento de un ingeniero nuclear o de un repartidor de pizzas; de una filóloga sueca o de un psicoanalista argentino; de un cura católico o de un vendedor de urnas funerarias. Se comporta, en fin, igual que una prótesis mental capaz de pensar como nos plazca. Y todo ello a la hora que le apetezca a usted, usuario, usuaria (puto genérico incapaz), durante los 365 días del año y en el idioma que se le solicite. Responde de madrugada con la misma corrección que a las nueve de la mañana, disponibilidad que, unida a lo dicho, y hablando con sinceridad, nos parece algo obscena. Le preguntaremos luego si, en lo profundo, no es más que un artefacto pornográfico. Seguir leyendo
