La paradoja es sospechosa. Cada vez tenemos menos oportunidades para conectar con el aburrimiento y esto debería parecernos un logro del siglo XXI. Sin embargo, la percepción de malestar psicológico ha aumentado en las últimas décadas. ¿Cómo se cruzan estas dos variables? ¿Guardan algún tipo de relación? ¿Es realmente una paradoja fundamentada o tan solo un capricho de lo aleatorio?
La paradoja es sospechosa. Cada vez tenemos menos oportunidades para conectar con el aburrimiento y esto debería parecernos un logro del siglo XXI. Sin embargo, la percepción de malestar psicológico ha aumentado en las últimas décadas. ¿Cómo se cruzan estas dos variables? ¿Guardan algún tipo de relación? ¿Es realmente una paradoja fundamentada o tan solo un capricho de lo aleatorio? Seguir leyendo
La paradoja es sospechosa. Cada vez tenemos menos oportunidades para conectar con el aburrimiento y esto debería parecernos un logro del siglo XXI. Sin embargo, la percepción de malestar psicológico ha aumentado en las últimas décadas. ¿Cómo se cruzan estas dos variables? ¿Guardan algún tipo de relación? ¿Es realmente una paradoja fundamentada o tan solo un capricho de lo aleatorio?
